Abordaje de la superación de la pobreza con un énfasis en la niñez, promueve Prosperidad Social

  • Los programas de Transferencias Monetarias Condicionadas de la entidad benefician hoy a 3’703.985 niños, niñas y adolescentes en todo el país, y a 686.491 niños y niñas de primera infancia
  • En el marco de la emergencia sanitaria, con el pago extraordinario de Familias en Acción, la entidad ha logrado beneficiar a 689.397 niños y niñas de primera infancia en todo el país y a 4’411.566 niños y niñas en infancia y adolescencia.
  • La Directora General de Prosperidad Social ratificó el compromiso de la entidad en el liderazgo de la Política Nacional de Familia, entendiéndola como principal entorno de cuidado de la niñez y engranaje de la política social moderna.

Bogotá. D.C., abril 25 de 2020. La directora general de Prosperidad Social, Susana Correa Borrero, informó que la entidad, como cabeza del Sector de la Inclusión Social, lidera la construcción de la Estrategia para la superación de la pobreza en la niñez, en coordinación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).​

“La Estrategia será un instrumento de política social que nos permita enfocar nuestros esfuerzos en las privaciones que más afectan a los niños, niñas y adolescentes y proporcione nuevos elementos para la gestión de la inclusión productiva y la inclusión social de los hogares, en el marco de la Ruta para la Superación de la Pobreza”, dijo Correa.

Ratificó el compromiso de la entidad en el liderazgo de la política nacional de familia, y la garantía de derechos de niños, niñas y adolescentes vinculados a los programas para la superación de la pobreza. Todo esto en el marco de la conmemoración del Día Nacional de la Niñez en Colombia, fecha que el Gobierno nacional aprovechó para promover la construcción de vínculos en las relaciones entre padres, madres, hijos y hermanos; y la garantía de los derechos de los niños y niñas.

Prosperidad Social asumió desde finales del año pasado el liderazgo de la Política Nacional de Apoyo y Fortalecimiento Familiar. Allí el Gobierno articula las acciones y las políticas públicas para cumplir las metas que en esta materia estableció el Plan Nacional de Desarrollo Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad.

“En coordinación con el ICBF y el Sistema Nacional de Bienestar Familiar diseñamos la ruta de trabajo para la implementación de la política desde la Mesa Técnica Nacional de Familias. Recordemos que la familia y los hogares son la principal unidad de atención de los programas del Sector de la Inclusión Social”, dijo Correa Borerro.

Explicó que Prosperidad Social tiene como una prioridad incluir en los programas para la superación de la pobreza, acciones y ejes transversales para la protección y respeto de los derechos de los niños y las niñas.

En lo corrido de este año, con el programa Familias en Acción, el presupuesto para el primer pago superó los 700.000 millones de pesos, ayudando a mitigar con un pago extraordinario la crisis provocada por la pandemia de Covid-19. El programa beneficia actualmente a 686.491 niños y niñas de primera infancia en todo el país y a 3’703.985 niños, niñas en infancia y adolescencia. Con el pago extraordinario realizado en marzo, logró aumentar el cubrimiento a un total de 4’411.566 niños y niñas en infancia y adolescencia. El objetivo principal del programa es garantizar la salud y la educación de estos menores.

Los programas de Inclusión Productiva actualmente benefician a 67.223 hogares, en buena medida, rurales y víctimas de la violencia. Con estos programas la entidad ha logrado cobijar en 2020 a 7.122 niños de primera infancia y 33.342 niños y niñas en infancia y adolescencia.

Las acciones de los programas de inclusión productiva ReSA, IRACA y Familias en su Tierra, además de Familias en Acción y la Estrategia Unidos, están vinculadas con el Plan Ni 1+, que combate la desnutrición infantil: permite articulación institucional en materia de seguridad alimentaria para que disminuyan las muertes de niños menores de 5 años relacionadas con la desnutrición.

“Con nuestros programas trabajamos para que los hogares sean verdaderos corresponsables y garantes de derechos de los niños y las niñas, al generar capacidades y oportunidades para el desarrollo humano y el desarrollo local, construyendo encadenamientos productivos que permitan mejorar el acceso y la disponibilidad de alimentos nutritivos, a la par que estimulan el cultivo y la generación de ingresos”, finalizó Correa.​