Una conversación sobre la equidad y la superación de la pobreza

Perfiles de pobreza

Por.  Jairo Fernando Contreras / Ingrid Carolina Roa Devia

Perfiles de pobreza

Los Cuadrantes de Pobreza es una metodología que permite analizar y perfilar a las personas en situación pobreza. Esto se convierte en un insumo para comprender la pobreza y diseñar acciones de política pública más efectivas. 

Desarrollar acciones pertinentes para la superación de la pobreza exige a las organizaciones y entidades la comprensión integral de los contextos y escenarios en donde las personas experimentan esta realidad. Las características de las personas en pobreza que habitan en zonas rurales son diferentes de aquellas que realizan ventas informales en las ciudades. Es diferente cómo viven y experimentan la pobreza los niños y las niñas a cómo la viven las mujeres o los adultos mayores. De la comprensión de estas complejidades depende la formulación de políticas públicas efectivas. 

Existen varias aproximaciones para analizar y perfilar la pobreza. Puede ser a partir de las características y necesidades de la población, donde los enfoques diferenciales, como curso de vida, étnico y perspectiva de género, son fundamentales para su lectura. Puede ser desde el análisis territorial, donde se identifican las particularidades geográficas, socioeconómicas y culturales inmersas en la realidad de la pobreza. Y existen otros acercamientos desde las metodologías de medición de la pobreza que posibilitan el perfilamiento de las personas en dicha situación.

Prosperidad Social ha empleado la metodología de cuadrantes para integrar las mediciones definidas en el documento CONPES 150 de 2012: pobreza monetaria y pobreza multidimensional. A partir de ellas perfila tipologías de pobreza, cruzando en una lectura integral las realidades de la exclusión social y productiva.

La pobreza monetaria analiza la generación de ingreso y los recursos necesarios para acceder a unos mínimos representados en canastas de consumo, mientras la pobreza multidimensional analiza el acceso a servicios básicos en salud, educación, trabajo, vivienda y niñez y adolescencia. Estos dos enfoques se combinan y complementan para conocer el complejo fenómeno de la pobreza.

La siguiente figura presenta seis cuadrantes tal como se definen desde la Ruta para la superación de la pobreza de Prosperidad Social:

Cuadrante 1: hogares en pobreza extrema que además de requerir ingresos mínimos a través de inclusión productiva, requieren acceder a bienes y servicios sociales como salud, educación o mejorar sus condiciones de habitabilidad, a través de acciones para la inclusión social.

Cuadrante 2: hogares en pobreza extrema que no se encuentran en pobreza multidimensional y necesitan principalmente de estrategias de inclusión productiva.

Cuadrante 3: hogares en pobreza moderada y en pobreza multidimensional. Esta es población que, ante un choque económico adverso, podría caer en pobreza monetaria extrema. Estos hogares demandan la combinación de acciones de inclusión social y productiva. 

Cuadrante 4: hogares que no están en pobreza multidimensional, pero se encuentran en pobreza moderada y, por tanto, precisan de acciones de inclusión productiva. 

Cuadrante 5: hogares que, si bien no están en situación de pobreza monetaria, tienen privaciones que los sitúan en pobreza multidimensional. Estos hogares precisan de intervenciones orientadas hacia la inclusión social. 

Cuadrante 6: hogares sin pobreza multidimensional ni monetaria.

Una de las principales implicaciones de asumir la metodología de los cuadrantes de pobreza en la política pública es el diseño de acciones diferenciadas. Por ejemplo, cuando un hogar es pobre monetario sin estar en pobreza multidimensional (cuadrante 4), quiere decir que no cuenta con los ingresos necesarios para adquirir una canasta de bienes alimentarios y no alimentarios pero accede a servicios de salud, educación, cuidado o vivienda, dimensiones asociadas a la pobreza multidimensional. Para estos hogares, desde la actuación corresponsable entre el Estado y la sociedad, se requiere implementar acciones de política encaminadas a la inclusión productiva y la empleabilidad.

En contraste, cuando un hogar es pobre multidimensional sin ser pobre monetario (cuadrante 5), el hogar cuenta con los recursos necesarios para adquirir una canasta básica alimentaria y no alimentaria, pero no accede a los servicios de salud, educación o a condiciones dignas de habitabilidad. Ante ello, se requiere proyectar para estos hogares acciones orientadas a lograr la inclusión social.

De esta manera el análisis de la pobreza con esta herramienta metodológica permite categorizar a los potenciales beneficiarios de programas sociales a partir de sus características y necesidades diferenciadas, para que reciban una atención pertinente que contribuya eficientemente con la salida de la pobreza de sus participantes.

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Sobre este blog

Siguiendo el llamado de repensar la pobreza, Prosperidad Social abre este espacio de difusión de conocimiento para aportar a la construcción colaborativa de las comprensiones y abordajes de la realidad social.

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Ingrid Carolina Roa Devia es abogada y economista de la Universidad de los Andes, máster en Derechos Fundamentales de la Universidad Carlos III de Madrid y máster en Desarrollo Humano de la Facultad Latinoaméricana de Ciencias Sociales (Flacso). Es experta en política social y temas de pobreza. Tiene más de 15 años de experiencia en entidades del nivel nacional y territorial. Desde 2016 es funcionaria del Grupo de Formulación y Evaluación en la Oficina Asesora de Planeación

Jairo Fernando Contreras Gutiérrez economista de la Universidad Industrial de Santander máster en Planificación Territorial y Desarrollo de la Universidad Dortmund (Alemania). Es experto en mercado laboral, desarrollo y pobreza. Tiene más de 10 años de experiencia en entidades internacionales, nacionales y territoriales dedicadas al desarrollo. Desde 2019 es contratista del Grupo de Formulación y Evaluación en la Oficina Asesora de Planeación.